Punto de Inflexión. ¿En qué momento hacemos Clic?
Un clic.
Como el sonido que hacen las yemas de los dedos en las teclas de un ordenador, o cuando de soslayo te miro sin que te des cuenta. El aleteo de un pájaro, o cuando asoma el primer rayito de luz del amanecer. Un roce de tus manos, o cuando me acaricias la espalda enredándote en mi pelo. Oler una flor, o cuando apoyas en la arena tus pies descalzos después de quitarte los zapatos. Suspirar, o cuando me dejas sin aliento porque sellas mi boca con un beso.
Si lo piensas, un clic es como un chasquido de dedos. ¿Cuánto dirías que dura? ¿Un instante o un segundo?
Es efímero, pero hace ruido. Pasa rápido, pero es intenso.
¿Cuándo, exactamente, se produce ese clic entre dos personas? ¿Cuándo ocurre la magia de empezar a querer?
¿A través de una mirada, que sin notarlo, dura un poco más? ¿Cuando al hablar de cosas cotidianas, te das cuenta de que tu sonrisa se nota diferente? ¿Cuando te sientes tan a gusto que las horas pasan sin darte cuenta?
El clic es como esa chispa que salta al juntar dos cables. Y si nosotros fuéramos, por un instante, esos cables… ¿Quién nos junta en ese preciso momento?
Solo sé que un día, empiezas a cuidar su corazón como si fuera lo más valioso que tienes, porque lo es. Un día, al mirar sus ojos, sientes que el mundo alrededor se para. Un día, te pones a pensar en cómo era tu vida antes de esa persona, o cómo sería si te falta, y simplemente no eres capaz de imaginarlo. Y por un momento, piensas, que ese clic no es solo cuestión de un instante, ni tampoco dura un segundo. Dura el mismo tiempo que te pierdes en su mirada. Dura el mismo tiempo que te fundes en su beso. Dura el mismo tiempo que sueltas una carcajada o sientes sus manos junto a las tuyas. Porque tan solo hace falta «un momento» para que lo cotidiano se transforme en extraordinario, y para que hasta las cosas más simples, se conviertan en magia.
Y es así, cómo sin darte cuenta, notas que ese clic pierde valor. Porque… ¿Qué importa en qué instante ocurrió? Lo que importa es que de repente, alguien que creías que solo era alguien, se convierte en tu todo.
¿En qué momento, crees tú, que hacemos clic?
